13 de enero de 2026

Cómo leer el calendario de ferias de orientación si usted organiza un stand

Entre febrero y mayo se concentran las visitas de bachillerato y de FP. Solapar dos recintos el mismo sábado deja el stand a medio gas. Notas de una redacción que cubre esos sábados.

El error más caro que hemos visto no es un roll-up torcido: es enviar a tres personas a un recinto el sábado en que el instituto de referencia celebra su propia jornada de puertas abiertas. El stand de la feria queda con un becario y un cuenco de caramelos. Las familias que sí acuden preguntan por un ciclo y no hay quien responda con el plan de estudios en la mano.

Antes de reservar metro lineal, cruce el calendario de la feria con el de jornadas de los institutos de los que suele salir su alumnado. En La Rioja, ese cruce cabe en una hoja. En Madrid o Valencia hace falta preguntar a orientación de cinco o seis centros, no solo mirar el cartel de la feria.

El horario de mayor paso no es el de la inauguración. En recintos que hemos cubierto, el pico llega cuando terminan las clases de la mañana en los institutos cercanos, no cuando corta la cinta el consejero. Si el personal fuerte del stand llega a las 10:00 y se va a las 13:00, se pierde precisamente ese pico.

Lleve ejemplares del horario de transporte y del plano del campus o del polígono. No los deje en una urna ‘para no gastar papel’: la familia que viene de Nájera o de Calahorra decide en el pasillo si el desplazamiento es asumible. Un código en un cartel no sustituye esa hoja si la cobertura de la red es mala bajo la carpa.

Si encarga una crónica del recinto, díganos de antemano si quiere también notas internas: colas en el guardarropa, charlas que se oyen mal, stands sin silla para quien espera. Esas notas no se publican. Sirven para la edición del año siguiente y suelen valer más que la foto de la inauguración.

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